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Nutrition
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Alimentación viva: ¿hay que adoptarla?
Semillas germinadas, pescado crudo, algas o incluso verduras... todos estos elementos forman parte de la alimentación viva, de la que cada vez se habla más. ¡Le contamos qué es, cuáles son sus beneficios y qué alimentos la componen!
¿Qué es la alimentación viva?

Como saben, en Mium Lab nos gusta darles consejos para ayudarles a vivir de forma más saludable. ¡Y eso, por supuesto, pasa por la alimentación!
Para sus comidas, a menudo les aconsejamos que prioricen los alimentos frescos y no procesados. ¿Pero saben por qué?
A diferencia de los alimentos industriales ultraprocesados, los llamados alimentos "vivos" como las frutas y verduras crudas no han sufrido ninguna transformación ni alteración, lo que les permite aprovechar al máximo todas sus virtudes y todos los nutrientes que contienen.
Cuando hablamos de alimentación viva, también podemos escuchar las palabras "crudivorismo" o "alimentación de alta vitalidad", ya que este tipo de régimen alimenticio favorece los alimentos no cocinados o a una temperatura inferior a 40° para conservar todas sus vitaminas, minerales y otros nutrientes. Para que la alimentación viva sea lo más óptima posible, siempre se priorizará la compra de alimentos procedentes de la agricultura ecológica para evitar los residuos de pesticidas o fertilizantes químicos.
El objetivo de la alimentación viva es, ante todo, comer de forma más sana, excluyendo aditivos, conservantes, potenciadores del sabor... en resumen, ¡todo lo que no es natural! Este modo de alimentación se asemeja mucho a la dieta vegana, por lo que existe un riesgo de deficiencia de vitamina B12, calcio, vitamina D y zinc que se puede compensar realizando las combinaciones alimentarias adecuadas, o incluyendo ciertas carnes o pescados crudos.
Los beneficios de la alimentación viva
La alimentación viva ofrece numerosos beneficios para su cuerpo que le invitamos a descubrir:
Más vitalidad diaria
Al favorecer los alimentos repletos de vitaminas, minerales y oligoelementos, lógicamente aumenta su ingesta de nutrientes. Esto le permite, por un lado, alcanzar los aportes diarios recomendados, y por otro, potenciar naturalmente su vitalidad.
Sin procesar, los alimentos vivos ricos en fibra también ayudan a purificar su cuerpo y a eliminar las toxinas acumuladas con el tiempo en el organismo. ¡Adiós a las sensaciones de pesadez después de la comida y al bajón de las 3 de la tarde!
Las vitaminas contenidas en los alimentos vivos también le permiten tener una mente más clara y aumentar su capacidad de concentración y memoria.
Una cocina sana, sabrosa y creativa a la vez

Cuando le hablamos de alimentos crudos, probablemente piense en una cocina insípida, sin sabor. ¡Y sin embargo! La alimentación viva ofrece una verdadera oportunidad para aprender a cocinar de otra manera, de forma más sana pero también más sabrosa.
Asociar texturas, sabores, jugar con el lado ácido o dulce... Cocinar vivo es revolucionar los hábitos culinarios y descubrir nuevos métodos como la germinación o la fermentación. También es poner más color en los platos y cocinar platos tan buenos para la salud como bonitos de ver...
Un mejor control de su peso
Como saben, los alimentos industriales ultraprocesados son, por un lado, malos para la salud, pero también suelen ser ricos en grasas, azúcares y sal. Al eliminarlos de su dieta, aporta a su cuerpo buenos nutrientes sin ingerir "calorías vacías" que no aportan nada a su organismo (¡al contrario!). Las frutas y verduras frescas también le ayudan a alcanzar más rápidamente la sensación de saciedad y, por lo tanto, a controlar su apetito.
Un aumento de la ingesta de antioxidantes
¿Ha oído hablar alguna vez de los antioxidantes? Verdaderos aliados de la salud, los alimentos que los contienen, como las judías secas, las bayas, la alcachofa o los frutos rojos (frambuesas, fresas…), contribuyen a frenar la formación de radicales libres, esos elementos responsables de la aparición del estrés oxidativo.
Recordemos que el estrés oxidativo es responsable del envejecimiento celular y también se asocia a ciertas enfermedades. ¡Una razón más para evitarlo al máximo!
¿Cuáles son los alimentos vivos y dónde encontrar recetas?
Los alimentos vivos se clasifican en dos categorías: los alimentos vivos llamados "biogénicos" y los alimentos "bioactivos".
En la primera categoría, encontramos los alimentos que tienen el mayor poder revitalizante y energizante. Se incluyen todos los alimentos que se pueden germinar: semillas, frutos secos, pero también cereales o legumbres como las lentejas o las judías. La germinación es un proceso sencillo de realizar y al alcance de todos. Las semillas germinadas se pueden incluir en ensaladas, en el desayuno, sobre una tostada de queso vegetal fresco o como aderezo en un postre.

La segunda categoría representa los alimentos bioactivos, que no han sufrido ninguna transformación y que se ingieren crudos: frutas, bayas, verduras crudas, brotes, frutos secos, algas, miel cruda... que se pueden cocinar de múltiples maneras: en zumos, batidos, como aderezo o en forma de purés... También se incluyen en esta categoría los azúcares alternativos como el azúcar de caña o el azúcar de coco, los quesos de cabra u oveja, así como los aceites vegetales puros obtenidos por presión en frío.
¿Desea pasarse a la alimentación viva pero le falta inspiración? Le aconsejamos que eche un vistazo en Instagram o Pinterest para encontrar nuevas ideas.

