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Fructooligosacáridos: ¡fibras que nos benefician!
Entre los debates que animan la red de la nutrición, hay uno que suscita los intercambios más vivos: el azúcar. Indispensable para nuestro placer, si se consume en exceso, puede dañar nuestra salud. Por eso, en Mium Lab hemos optado por reducir el contenido de azúcar de nuestras gominolas utilizando mayoritariamente fructooligosacáridos en nuestra receta. ¡Así que, veamos un poco más en detalle de qué se trata!
Los fructooligosacáridos, ¿qué son?

Los fructooligosacáridos (o FOS) son fibras alimentarias con un sabor naturalmente dulce. Están compuestos por dos azúcares bien conocidos: la fructosa y la glucosa. Pero, al tener una estructura particular, resisten la actividad enzimática de nuestro organismo y no son absorbidos en el intestino delgado. Por lo tanto, llegan intactos al colon, donde son degradados y fermentados por las bacterias de nuestra microbiota intestinal.
Origen de los fructooligosacáridos
Los FOS están naturalmente presentes en varios alimentos como el trigo, la cebada, la achicoria, el ajo, el espárrago, la cebolla o la alcachofa. Su síntesis se realiza gracias a la acción de un hongo (Aspergillus nigricans) que produce naturalmente una enzima capaz de transformar la sacarosa (azúcar de mesa) en fructooligosacárido.
Por qué consumir fructooligosacáridos
Los fructooligosacáridos son una fuente de fibras solubles

Los FOS son fibras solubles, que como su nombre indica, son solubles en agua. Al contacto con el agua, forman un gel viscoso que permite regular suavemente el tránsito intestinal. Además, las fibras son conocidas por ralentizar y disminuir la absorción de azúcar en el intestino. Así, la glucemia (nivel de azúcar en la sangre) aumenta de forma menos significativa después de una comida rica en fibras.
Los fructooligosacáridos favorecen la proliferación de bacterias intestinales beneficiosas
Los FOS son fibras solubles llamadas «fermentables», es decir, sirven de sustrato alimenticio (alimento) para ciertas bacterias y les proporcionan la energía necesaria para su supervivencia y buen funcionamiento. Así, los fructooligosacáridos se consideran hoy en día una de las mejores fuentes de prebióticos, compuestos capaces de estimular el crecimiento y/o la actividad de las bacterias cólicas que ejercen una acción beneficiosa para nuestra salud.
Los fructooligosacáridos contribuyen a la buena salud de la mucosa intestinal
La degradación de los FOS por las bacterias intestinales conduce a la formación de compuestos llamados postbióticos que tienen efectos positivos en nuestro organismo. Estas sustancias son principalmente ácidos grasos de cadena corta (AGCC). Principales "combustibles" de las células intestinales, son indispensables para el mantenimiento y la renovación de las paredes de nuestro intestino. Por lo tanto, los fructooligosacáridos pueden contribuir indirectamente al mantenimiento de la buena salud y el buen funcionamiento de nuestra mucosa intestinal.
Los fructooligosacáridos son bajos en calorías
Los fructooligosacáridos solo contienen 2 kcal/g (energía que proviene de la combustión de ácidos grasos de cadena corta por las células de la mucosa intestinal), lo que es significativamente inferior a las 4 kcal/g contenidas en el azúcar clásico.
Precauciones a tomar antes de consumir fructooligosacáridos
El consumo de fibras como los fructooligosacáridos puede, en algunos casos, provocar o agravar trastornos digestivos ya existentes (dolor de estómago, hinchazón, flatulencias...). Así, las personas que toleran mal las fibras (por ejemplo, en caso de síndrome del intestino irritable) deberían limitar o al menos introducir progresivamente los FOS en su alimentación.
A tener en cuenta: Los fructooligosacáridos son fibras solubles bajas en calorías con un sabor naturalmente dulce. ¡Gracias a su efecto prebiótico, contribuyen al bienestar de nuestra microbiota intestinal!
Referencias:
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Martins, G. N., Ureta, M. M., Tymczyszyn, E. E., Castilho, P. C., & Gomez-Zavaglia, A. (2019). Technological Aspects of the Production of Fructo and Galacto-Oligosaccharides. Enzymatic Synthesis and Hydrolysis. Frontiers in nutrition, 6, 78. https://doi.org/10.3389/fnut.2019.00078

